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“Los indios chongos de Tarapacá y la momia de cráneo de cono”: habla el tío de Jorge Basadre

Por Ítalo Sifuentes Alemán

El escritor tacneño Modesto Basadre Chocano (1816-1903) es tío abuelo del historiador tacneño Jorge Basadre Grohmann (1903-1980). Escribió el artículo titulado “Una momia muy antigua”, en el que informa que, en Pisagua, en el territorio peruano de Tarapacá, vivieron “los antiguos indios chongos, que han existido en toda esa parte de la costa, desde antes de la conquista; hoy no existe en esa caleta un solo habitante”. Acredita que tuvo información de la momia en 1876.

Este y otros artículos están reunidos en el libro Riquezas peruanas, colección de artículos descriptivos escritos para La Tribuna (imprenta de La Tribuna, calle de Santa (antes Polvos Azules) 16. Lima, 1884.

En el prólogo de dicho libro se lee: “Sabedores de que el señor Basadre había hecho estudios especiales en esas regiones, le pedimos su importante cooperación, suministrándonos los datos que hubiese podido reunir en sus penosas exploraciones por aquellas comarcas. Este caballero, lejos de excusarse, ha correspondido espléndidamente a nuestro pedido, redactando para La Tribuna los artículos que, después de publicados los días sábados, reunimos hoy en un volumen”.

A continuación, la primera parte de su artículo:

“Varias veces me ha indicado usted sus deseos de tener una relación del hombre cuyo cadáver se encontró en la provincia de Tarapacá, y en la calichera y salitrera Victoria, propiedad entonces de los señores Soruccos; voy a dar a usted los detalles, según me han sido comunicados. El último puerto, que existe al norte de la provincia de Tarapacá, es Pisagua. Más al norte sólo existen las dos caletas de Huaina Pisagua y Camarones; pero son tan insignificantes, y de tan mal fondeadero que jamás han desembarcado por ellas, ni carga ni pasajeros.

Huaina Pisagua era una población de los antiguos indios chongos, que han existido en toda esa parte de la costa, desde antes de la conquista; hoy no existe en esa caleta un solo habitante, y sólo quedan los restos de sus miserables casuchas, y un pozo de agua potable, obra de la antigüedad. Huaina Pisagua se halla en la embocadura de la quebrada de Camiña, también llamada Carhuiza, que desciende desde los altos del volcán de Isluga, que se halla en constante y actual actividad. Unas veinte y tantas leguas, arriba de Huaina Pisagua, se le une, a la quebrada de Camiña, la de Tiliviche, al lado izquierdo: esta quebrada también baja de las alturas inmediatas al Volcán de Isluga, y es conocida por el nombre de Berenguela, en su parte superior, por ser el de un plueblecito llamado así, existente en esas alturas.

Pisagua es población, como usted sabe, moderna: la elaboración del Salitre le ha dado en pocos años existencia; el ferrocarril emprendido por los señores Montero le ha dado prosperidad.

Pisagua es una población que existe en dos trozos; una parte fabricada al pie del cerro, y a orillas del mar; otra en la altura de ese cerro. Saliendo de Pisagua, por el ferrocarril, se van encontrando las oficinas salitreras siguientes: San Roberto, Gaspampa, Malpaso, Zavala, Zambrano, Aranibar, Bermudes, San Antonio, Asturrizaga, Zapiga, Rosario, Sacramento, San Lorenzo, (distinto de otro en el Sur de la provincia), San Juan, Dolores, Aguada. Del frente de este último punto se separa un ramal del ferrocarril hacia la derecha. Este ramal va a la oficina llamada Santa Rita, y adelante de esta se abra ese ramal en tres ramales: uno va a la oficina Victoria, otro a la oficina Palacio, y otro a las oficinas Carolina y California. Entre las oficinas enumeradas, encontrará usted la oficina conocida con el nombre de la Victoria, que es donde se halló la Momia objeto de este artículo.

Gran novedad causó en ciertos círculos el hallazgo, en 1874, del hombre sepultado bajo la costra, allí llamada de la oficina Victoria, en esa parte de la provincia de Tarapacá, conocida con el nombre de Sal de Obispo. Para mí, era un descubrimiento de la más grande importancia, aficionado a estudios de esa clase. Inmediatamente me puse en contacto con el señor don Santiago Ugarte, administrador de la oficina Victoria, y le dirigí una carta interrogatoria, cuya contestación va enseguida.

Datos respecto al esqueleto encontrado en el establecimiento Victoria.

1.º Sitio donde fue encontrado. -En una ladera, que forma la serranía de los terrenos salitreros, hacia el lado poniente, en una pequeña hoyada, que forma el terreno; a la profundidad de una vara más que menos.

2.º Motivo del hallazgo. -Habiendo practicado un pequeño tiro (desboque) hecho con motivo del trabajo de calicheras el año 74, fue que se verificó el hallazgo.

3.º Naturaleza o calidad del terreno. -De la superficie hacia abajo, tres cuartas (más o menos) son de la tierra que se denomina en estos lugares chuca3; en el sitio donde se encontró precisamente el esqueleto o momia, existe una cuarta de arena más o menos fina; y este se encontró medianamente cubierto de piedras informes de tamaño regular, restos de su casucha.

4.º Descripción del mismo. -El esqueleto, es innegable que es hombre; su tamaño se conoce que fue de un individuo más que mediano, pues, sus principales huesos son del siguiente tamaño: el fémur tiene 43 centímetros, la tibia 38 centímetros, y el húmero 33 centímetros.

La cabeza o cráneo, es la parte más singular y digno de estudiarse; es de forma conoidea: de las tres regiones en que se considera dividida, sólo la región moral o superior, es la que está desarrollada extraordinariamente; las regiones intelectual y animal, deprimidas, el ángulo facial, obtuso.

En la actitud de la boca, se le observa una circunstancia o expresión bastante curiosa; parece que este infeliz hubiese espirado víctima de alguna muy grande desgracia, como ahogado; tiene la lengua entre los dientes, y estos muy apretados.

La posición que conserva, es la de una persona que duerme o descansa sobre su mano derecha.

Al tiempo de encontrarlo, tenía cubierta la cabeza de un gorro pequeño de paja y un sombrero amarillo del mismo material, de tejido tosco, y con un mechón de plumas de ave en el medio.

Es evidente que este individuo no usaba más abrigo que el antiguo y proverbial ropaje de plumas ceñido a la cintura, cuyo principal objeto es de todos conocido.

También es innegable que este fue pescador; se le ha encontrado junto a sus restos, lo siguiente: dos anzuelos curiosísimos; son hechos de espinas tan curiosamente dispuestas, que admira, verdaderamente el medio ingenioso de que se valió el constructor para haberlas doblado en el modo y forma de los conocidos en el día. Un cordel finamente torcido, de algodón y un poco de algodón natural; lo que indica que el mismo individuo sabía hilar esta sustancia con verdadero primor: todo guardado en una bolsa pequeña bastante bien tejida. Todos los útiles de que se hace referencia en esta ligera narración, existen en este establecimiento. Victoria, abril 22 de 1876.

Santiago Ugarte: “Por el anterior informe se impondrá usted, que el hombre fue hallado debajo de la chuca, materia al parecer volcánica, que en más o menos grosor se halla cubriendo la superficie de nuestra costa, desde el valle de Camaná hasta el Loa. En el territorio de Camaná a Islay se halla al parecer sobrepuesta, y su color blanquizco es muy notable. Mas al sur, la costra o chuca se halla cubierta de tierra o arena en más o menos profundidad. En Tacna se emplea como piedra de cantería, con poco buen resultado por su blandura. De Arica a Camarones cubre todo el territorio, en más o menos espesor. De Camarones al Sur cubre todo el territorio de la provincia, excepto en partes del Sur, en todas las partes allanadas, con la singularidad que algunos puntos como la pampa de la Noria al Soronal, se encuentran dos capas de chuca: una, casi petrificada, debajo de la cual se encuentra, el caliche, o base de la materia salitrera, y del grueso desde una vara hasta tres y cuarto; la otra, más delgada, en muchos puntos de cuatro a cinco pulgadas, sobrepuesta a una gran cantidad de arena, que cubre siempre la primera costra o chuca«.

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