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“En las excavaciones se observa que la alfarería andina y Nasca coexistieron hasta el período inca”, manifiesta Julio C. Tello

Por ítalo Sifuentes Alemán

Julio C. Tello en 1921: “La alfarería andina pre Nasca migró a la costa muchos siglos atrás. A juzgar por lo observado en las excavaciones, los dos tipos andino y Nasca coexistieron casi hasta el período de los incas”, manifestó el prestigioso arqueólogo peruano”.

“El tipo Pre- Nasca, corresponde, pues, a las primeras colonias andinas establecidas en la costa”.

A continuación, se comparte el texto de Julio C. Tello publicado en 1921 en su obra Introducción a la Historia Antigua del Perú:

“Entre el río Pisco por el Norte y el río Lomas por el Sur, teniendo como foco o núcleo la cuenca del río Grande de Nasca se encuentra los restos del complejo cultural que Max Uhle llamara Proto- Nasca. En julio de 1915 exploré la hoya del Río Grande entre Cerro Blanco por el oriente y los Huarangales de Monte Grande por el occidente. Por aquel tiempo la explotación vandálica de los cementerios en esta región era muy activa. En Majoro, Kawachi, Tunga, Los Majuelos, Usaka y Koyungo había tumbas recientemente abiertas, examinándolas pude conocer su estructura y además tuve la suerte de estudiar una considerable cantidad de objetos salidos de ellas, que fueron a formar parte de la colección de don Enrique Fracchia, hoy en el Museo de Arqueología de la Universidad de San Marcos. Reconocí entonces que existían, aparte de los tipos Inka y Epigonal de Tiawanako, dos tipos distintos de alfarería policroma Nasca. Aunque las tumbas de donde procedían estas dos variedades de alfarería eran semejantes, y en ellas se encontraba el mismo tipo de adobe odontiforme, advertía que había una diferencia marcada entre las vasijas con ornamentaciones naturalistas y las que tenían ornamentaciones de figuras humanas de demonios cargados de cabezas, cordones y ganchos. Los designé con los nombres de Nasca y Pre- Nasca respectivamente, el segundo más antiguo que el primero. Posteriormente, en 1926 el Dr. Kroeber abrió algunas tumbas en el valle de Nasca y consideró que no había pruebas suficientes para colocar Pre- Nasca antes que Nasca, sino a la inversa, designando a Nasca como tipo A, y a Pre- Nasca como tipo B. Las excavaciones que he realizado posteriormente en otros sitios de Nasca, como en Kopara entre 1926 a 1927 aportaron ciertas evidencias que aclaran este problema. Según ellas el tipo Pre-Nasca antecede a Nasca. Lo considerado por Kroeber como Pre-Nasca no corresponde al tipo de alfarería muy antigua que yo designé con tal nombre, sino a otro, decadente derivado de aquél, un tipo andino, el mismo que aparece en Okros, Ayacucho, y en la sierra de Huancavelica. Esta alfarería andina Pre – Nasca migró a la Costa muchos siglos atrás. A juzgar por lo observado en las excavaciones, los dos tipos Andino y Nasca coexistieron casi hasta el período de los Inkas; pero antes que ellos hubo otro más antiguo que es el propiamente Pre- Nasca, y cuyos caracteres señalé desde 1916. El orden cronológico es, por tanto, Pre- Nasca, Nasca y Sub- Nasca con fuerte injerencia Andina. Pre-Nasca debe existir en las cabeceras de la Cuenca del Pampas, en el territorio ocupado por las viejas Naciones Rukana, Sora y Wanka. También me parece que debe existir en aquellos lugares restos líticos que en todo tiempo han migrado al occidente. El tipo Pre- Nasca, corresponde, pues, a las primeras colonias Andinas establecidas en la Costa”.

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