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El noticiero de los incas en el siglo XV: en Limacpampa se reunía la población para escuchar los anuncios del imperio

Por Ítalo Sifuentes Alemán     

El historiador y antropólogo Luis E. Valcárcel publicó sus memorias en una obra del mismo nombre, en la cual se encuentra información relevante referida al funcionamiento de la sociedad peruana en tiempos prehispánicos. Fue publicada en julio de 1981, con el sello del Instituto de Estudios Peruanos. Llama la atención la información respecto a la existencia en Cusco de Limacpampa (Rímac pampa, la Pampa que habla), plaza en la que se reunían los pobladores durante el incanato para escuchar las noticias y disposiciones que brindaban las autoridades imperiales. A continuación, se comparte la información de dicho autor:

“Limacpampa era la plaza que congregaba gente de todo lugar y donde en tiempos de los incas se daban las órdenes y los anuncios que notificaban los acontecimientos del Imperio. Por los muros que en sus alrededores se han ubicado es fácil suponer que allí debió existir una importante construcción incaica… A cada paso el Cusco daba muestras de mestizaje, el Palacio de Limacpampa, por ejemplo, en esta plaza indígena, había pertenecido a la aristocrática familia Villafuerte, muchos de cuyos descendientes todavía viven. Si bien su arquitectura era colonial y muy hermosa, compuesta de una estructura de un solo piso, la portada era incaica. La entrada llevaba a un corredor con pilastras de piedra labrada, la que conformaba una hermosa galería que desembocaba en los dos patios de la casona. Desgraciadamente el terremoto la destruyó…. La Plaza del Regocijo y la Plaza de Armas eran los dos centros de actividad y tránsito en el Cusco de comienzos de siglo. Como ellas, las plazuelas tenían su particularidad. En la de las Nazarenas quedaba la Iglesia, el Beaterio, el Seminario y el Colegio María Auxiliadora de las Salesianas; en sus bancas los alumnos de ambos colegios iniciaban sus amoríos. La de San Blas tenía la constante presencia de quienes se acercaban a observar el púlpito de madera tallado en una sola pieza, una verdadera obra de arte. También era muy transitada la de La Almudena, por el hecho de encontrarse ahí el hospital y el cementerio. Limacpampa Grande era el punto de llegada de los viajeros que venían de Sicuani”.

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